Archive for 31 octubre 2010

Simplemente Peteco

Peteco Carabajal prepara un nuevo disco titulado "El Viajero"

Peteco Carabajal prepara un nuevo disco titulado "El Viajero"

Pertenece a uno de los linajes de musiqueros populares más prolíficos del país: la familia Carabajal. Compositor sensible y portador de un rasgado original de la guitarra, Peteco no necesita demasiadas presentaciones. Durante la pausa de un ensayo en su casa, reflexiona sobre su acercamiento a la música, su relación con la industria discográfica y cuenta detalles del nuevo disco que comienza a grabar en noviembre.


“¡Hola! ¿Quién habla ahí?”. Su indisimulable acento santiagueño plasmado en el arrastre cansino de su fraseo y su forma característica de asentir –“meta chango, meta”– dan la impresión de que Peteco nunca se fue de su provincia. Aunque hace muchos años que no vive allí.

El sonido de un teclado tocado con mucha fuerza y nada de armonía se escucha de fondo. Peteco intenta concentrarse en lo que dice mientras se esfuerza para que sus hijos abandonen la sala. Hay una procesión de pasos y risas que se pierden. La voz de Peteco vuelve a brillar.

-Provenís de una familia con peso propio en el ambiente musical ¿Qué incidencia tuvo en tu formación como artista?

-Nunca me pesó el apellido. Mi familia siempre fue mi referencia más fuerte. Los descubrimientos en la música han surgido a partir de allí. Recién a los 20 o 25 años comienzo a escuchar otros sonidos y conocer otras cosas que también empiezan a ser importantes. Hasta ese momento la referencia era mi viejo (Carlos Carabajal) cantando con Los Manseros Santiagueños y después el conjunto Los Carabajalque ha sido fundado por mi viejo, por Agustín, por CutiKali. En aquellos tiempos, para mí ese sonido era el único y era fanático admirador de esa forma de cantar, de esa forma de tocar las chacareras, de esa forma de componer. Mi viejo siempre me ayudó mucho. Él hizo las letras de la mayoría de mis primeros temas.

-Te identificás con la guitarra y, sin embargo, la gente te asocia con el violín ¿por qué crees que se dio así?

-Cuando arranqué mi carrera en 1975 ningún grupo de los que había en el panorama folclórico argentino tenía violín…y hoy todos lo han incorporado. La imagen quedó desde aquel tiempo, era el joven que tocaba el violín. El hecho de que mi instrumento sea la guitarra hace que al violín casi ni lo toque en casa, lo ejecuto únicamente sobre el escenario. Pero sí es cierto que tengo un sonido particular y la impronta de estar en el escenario y siempre hacerle algún arreglo distinto: una jugadita para la tribuna (risas).

Después de tantos años de carrera, ¿Cómo resolvés la cuestión compositiva? ¿Qué cambió con los años?

-Hoy en día actúo de acuerdo al tiempo que me toca vivir. No quiero ser como cuando tenía 25 años o 30, ahora tengo 54. En aquel momento explotaba mi creatividad y era necesario, en ese momento, darle espacio a esa fuerza, a esa energía. Ahora empiezo a grabar un disco y tengo cuatro temas y con eso me basta porque no quiero hacer cosas que alguien ya hizo. Voy a grabar una chacarera que se llama ‘Aleluya Chacarera’ y siento que vale la pena darla a conocer como una creación de este momento. Además, ahora interpreto a otros. A lo mejor encuentro toda una idea que quiero transmitir en otros autores y es lo que estoy haciendo ahora en cada disco.

Sobre cantores y compositores ¿Qué opinión te merece la movida que se genera actualmente en Santiago del Estero?

-Desde hace un tiempo en Santiago se ha dado una cosa linda que es una unión entre lo que hacen los artistas y la compresión de la gente sobre ese trabajo. Por ejemplo, sale un tema nuevo o un grupo nuevo de la familia folclórica y al poco tiempo la gente ya conoce el tema o sabe del nuevo grupo. Marcelo Mitre, Demi Carabajal, Vislumbre del Esteko, el duo Orellana Lucca, Horacio Banegas, Nestor Garnica o la vigencia de Los Manseros Santiagueños, de Los Carabajal, de Cuti y Roberto…son un montón, ha visto, y todos con un buen nivel. Artistas que participan de lo que la industria propone pero que no se aferran a eso sino que están enfocados a la creación pura.

-La industria discográfica postula como figuras destacadas del folclore a SoledadLuciano Pereyrael Chaqueño Palavecino y Los Nocheros, entre otros ¿Qué le aportan esos artistas a la música popular?

-Lo que ha pasado en los ´60 con lo que se dio en llamar el boom del folclore con Los ChalchalerosLos Fronterizos y lo que vino después con Soledad y el resto ha ocurrido a partir de la industria y justamente de lo que estamos hablando es que la creación no tiene nada que ver con eso, de verdad que no tiene nada que ver. Todos los artistas para dar a conocer lo que hacemos lo pasamos por los carriles de la industria y después cada uno, íntimamente, sabe qué le entrega a la industria y qué no. Muchas veces me planteo este interrogante y se lo haría a muchos: si uno sólo dejara plasmado en un disco lo que hace como artista y eso se regala ¿los artistas grabarían lo mismo? Yo muchas veces pienso que no. Yo me he hecho esa pregunta y grabaría las mismas cosas si el disco se regalara y no tuviese ese condicionante que significa buscar el éxito de determinadas canciones o de un repertorio.

En las últimas producciones había un retorno marcado a los instrumentos esenciales del folclore: guitarra, bombo, violín y los vientos ¿Qué vas a incluir en el nuevo disco?

-Son momentos. El nuevo material se titula El Viajero y se grabará en vivo en Rosario. Estamos ensayando para grabar los primeros días de noviembre y vengo tocando guitarra criolla, charango en varios temas y violín. Mi compañero Daniel Patanchón tiene guitarra eléctrica con todos los efectos y los temas están sonando con sonidos sintetizados, guitarras con efectos, distorsiones, mientras yo puedo estar tocando el charango. Ese será el sonido que tendrá el grupo: a veces con batería, bien potente, y por ahí bien chiquitito, bien sutil, amplio.

Anuncios