Archive for 19 noviembre 2009

Sobre Esther

A Esther la edad se le nota en el rostro. Las arrugas de sus pómulos blancuzcos se recortan en surcos de extrañas dimensiones. Lo rosado se torna pálido; sus movimientos, pausados; los latidos, intermitentes. Los años le restaron fuerza pero su estirpe de muchacha inquieta casi no se ha visto afectada.

Esther es muchas cosas, por momentos, contradictorias: luminosa y sugerente; lasciva y pretenciosa; melancólica y osada; taciturna y silente; orgánica; anárquica;

bondad

y misterio

a igual tiempo.

Esther es la hija mayor de un hombre que se fue…hace mucho. Aunque resiste atrincherada en su fortaleza los hijos de sus hijos quieren deshacerse de ella: le auguran una muerte rápida y segura. Ella prefiere desaparecer por completo antes que ser mutilada o verse convertida en algo diferente…

a lo que nunca fue,

a lo que nunca será.

Esther tiene gente que la ayuda, la cuida, la mima, la acompaña. Ella no olvida a los unos ni a los otros. Su memoria de elefante se yergue impávida para contar su manojo de verdades ante quién quiera escucharla.

Aún hoy

Esther cultiva amigos y castiga enemigos

es sombra en las tardes y luz tenue en las mañanas

conserva bellas historias y secretos escondidos

se hace canción en primavera y cielo gris durante el otoño.

Esther es voluptuosa armonía a la hora de la siesta.

También es, desde hace poco menos de un mes, mi nueva morada.

 

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